Introducción, en este caso extraemos algunos párrafos que sintetizan el eje de la actual decisión, donde por un lado se visualiza la constancia del gobierno de trasladar renta hacia los sectores multinacionales y sin piedad, o peor aun haciendo gala de crueldad. Y por otra parte esos mismos beneficiarios internacionales buscan blindarse ante próximos gobiernos.
"la iniciativa deja entrever un objetivo más profundo al reconfigurar el esquema de poder dentro del sistema portuario argentino”
“Durante la gestión de Mauricio
Macri, cuando se intervino sobre las tarifas de practicaje y se logró una
reducción, ninguno de los armadores trasladó ese beneficio a la cadena: no
bajaron los fletes, no mejoraron las condiciones para exportadores y mucho
menos llegó un dólar extra al productor”
“Los grandes puertos cerealeros, muchos de ellos con fuerte integración vertical, no toleran que un actor externo defina cuándo un buque entra, sale o maniobra”
"En este contexto, el decreto aparece como una herramienta para correr al práctico como actor independiente y trasladar ese poder hacia quienes controla la infraestructura”
“En este contexto, la discusión deja de ser abstracta. Lo que está en juego es la transferencia de ingresos desde un servicio como el practicaje, prestado por profesionales y empresas argentinas que tributan, invierten y consumen en el país, hacia actores con estructuras globales cuya lógica de negocios implica, en gran medida, la remisión de utilidades al exterior”
“El practicaje no es un servicio cualquiera. Por definición se trata de un servicio público y esa condición no es casual ni caprichosa. La operatoria mundial se maneja bajo este esquema y son pocos los lugares, con geografías muy benévolas, donde se permite operar sin práctico”
“Lo que está en juego no es solo una
tarifa ni un servicio específico. Está en discusión quién toma las decisiones
en la operatoria, quién fija las condiciones y quién captura el valor dentro de
la cadena logística”
Paola Batista Titular Puls Media
El proyecto de decreto impulsado por Federico Sturzenegger sobre el sistema de practicaje vuelve a poner en debate un servicio que, históricamente, ha sido considerado un pilar de la seguridad en la navegación y una garantía de independencia frente a las presiones comerciales.
Foto copiado de NetNews
Sin embargo, lejos de presentarse como una medida orientada exclusivamente a mejorar la competitividad logística, la iniciativa deja entrever un objetivo más profundo al reconfigurar el esquema de poder dentro del sistema portuario argentino.
Sin embargo, lejos de presentarse como una medida orientada exclusivamente a mejorar la competitividad logística, la iniciativa deja entrever un objetivo más profundo al reconfigurar el esquema de poder dentro del sistema portuario argentino.
La excusa de los costos y el verdadero quid de la cuestión
El argumento oficial gira en torno a la necesidad de reducir costos. Pero
la experiencia reciente contradice esa lógica. Durante la gestión de Mauricio Macri, cuando se intervino sobre las
tarifas de practicaje y se logró una reducción, ninguno de los armadores trasladó
ese beneficio a la cadena: no bajaron los fletes, no mejoraron las condiciones
para los exportadores y mucho menos llegó un dólar extra al productor.
Esto deja una pregunta incómoda. Si en el pasado la baja del costo no se
trasladó, ¿por qué esta vez sería distinto?
Con este reciente antecedente, el verdadero punto crítico no parecería ser el costo sino el control de la operatoria.