El 9 de agosto de 1974 a las 22.15 hs el buque
petrolero “Metula”, proveniente del Golfo Pérsico y cargado con 193.000
toneladas de petróleo tuvo una varadura de 80 metros sobre una piedra en el
banco Satélite.
Esa noche, parte de su casco se montó sobre una piedra
destrozando varios tanques de proa. Inmediatamente comenzó a derramar el
petróleo al mar. Dos días después la combinación de las mareas y el fuerte
viento, movieron el casco recostándolo contra el borde del banco de piedras. De
ésta forma aumentaron los daños y el mar inundó la sala de máquinas, dejándolo
sin energía.


